En el último post nos hacíamos eco de la creación en Catalunya del primer registro de agentes inmobiliarios de España, un censo de profesionales y empresas que garantizará mayor transparencia al mercado inmobiliario y ofrecerá una protección mayor a los consumidores. Y hoy, nos referimos a otra iniciativa, en este caso impulsada por la Asociación Empresarial de Gestión Inmobiliaria de Madrid. Se trata de un Código de Buenas Prácticas, que también pretende generar más confianza y calidad en el servicio.
El nuevo código será incorporado al sistema de Arbitraje de la Comunidad de Madrid, y cuenta con el respaldo de la Administración autonómica y el resto de organizaciones del sector. Entre otras cuestiones, ofrecerá seguridad a los consumidores de que la empresa que le está asesorando en la operación ofrece las garantías necesarias y cumple con todos los requisitos de solvencia técnica, comercial y financiera.
Y es que estar en manos de buenos profesionales puede aportarnos importantes beneficios, sobre todo en momentos como el actual, en el que los consumidores pueden asistir algo confusos a informaciones dispares sobre la evolución del sector y de los precios, la gran preocupación de los posibles compradores.
Desde distintas fuentes se alerta de que los pisos llegarán a bajar un 30 por ciento, pero algunos van todavía más allá, como el impulsor del I Salón Inmobiliario de Segunda Mano de Madrid. Eduardo Molet declaraba la semana pasada en Expansión que los propietarios deben bajar un 40 por ciento sus pretensiones en relación al 2006 si quieren vender su piso. Según Molet, el éxito de público de la feria, celebrada en enero, pone de relieve que no estamos frente a un crisis de demanda, si no, de oferta. Si es así, vender un inmueble hoy dependería exclusivamente de la actitud del vendedor y de su voluntad de obtener mayores o menores beneficios.















